¡Hola! Aquí estamos de vuelta con un nuevo artículo sobre las actividades del IES Picasso.
En el último mes y medio nos hemos dedicado al taller sobre las mujeres y los videojuegos para llamar la atención, alrededor del 8M, de otra forma de discriminación que las chicas y las mujeres sufren hoy en día. Lo hemos enfocado en tres aspectos principales del problema: el acoso machista en los juegos en línea, la representación de los personajes femeninos en los videojuegos, y las mujeres que trabajan en la industria de los videojuegos.
El taller se ha organizado en dos partes: la primera ha sido un pequeño experimento en el instituto con todo el alumnado y la segunda, una presentación directamente en las clases cuyos profesores nos solicitaron la práctica.
¿En qué consistió el experimento? Empezamos por colgar en las paredes de todo el centro imágenes de personajes masculinos estereotipados cogidos de los videojuegos más conocidos, como Tekken y GTA. Una semana después, colgamos, al lado de las imágenes masculinas, imágenes de personajes femeninos estereotipados de los mismos videojuegos. Luego esperamos las reacciones del alumnado, ya que solo los profesores y las voluntarias estábamos al corriente del experimento. En la mayoría de los casos, el experimento logró su objetivo: cuando les preguntamos qué opinaban, la mayoría de las alumnas y los alumnos nos contestaron indignados que las mujeres en los videojuegos estaban siempre medio desnudas y se veían frágiles, al lado de hombres arropados, fuertes y valientes.
A los pocos días de colocar las imágenes de los personajes femeninos, seguimos con la segunda parte del taller, que organizamos, a su vez, en dos sesiones. Durante la primera sesión, presentamos al alumnado las diapósitivas con los resultados de nuestras investigaciones. Hablamos del acoso en los juegos en línea, del hecho de que quien juega con un apodo femenino recibe comentarios machistas y sexuales y del movimiento My game my name («Mi partida, mi nombre»), nacido en Brasil (y recientemente importado a España) con el fin de sensibilizar sobre este problema. También enseñamos, una vez más, la diferente representación de las mujeres y los hombres en muchos videojuegos y por último hablamos de Jade Raymond, la mujer que trabaja detrás de los videojuegos más famosos. Después de presentar cada tema, pedimos a los alumnos y las alumnas que participaran en el taller, convirtiéndose así en voluntarias y voluntarios que tenían que investigar sobre las mujeres trabajadoras de la industria, fijarse en lo que pasa en los videojuegos que ellos y ellas mismas juegan o cambiar su apodo en línea por un nombre de chica. Dos semanas más tarde, volvimos a cada clase para recoger los resultados de sus investigaciones.
Ahora estamos sacando las conclusiones del taller y muy pronto los vamos a compartir. Así que no os perdáis el próximo artículo. ¡Hasta pronto!






