El ajedrez ahora se juega todos los días en el Instituto Pablo Picasso. Los alumnos son constantes y vienen con mucho gusto. Se enfrentan de buen humor. Es genial verlos ayudándose unos a otros. A veces, para los recién llegados que no necesariamente saben jugar, los mayores se sientan a su lado y les explican las reglas y cómo mover los peones de acuerdo con los movimientos de su oponente. Comparten pacientemente sus conocimientos y es hermoso de ver.
Chiara y Malvina
